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Tránsito

Cuando se nos va un ser querido de este mundo terrenal, siento que no es para siempre, «la materia no se destruye, se transforma» y con este sentir es representado materialmente ese tránsito.
 
Lo que somos no es nuestro cuerpo, sino nuestra alma, que simbolizo en la espiritualidad del ala ascendente y que se eleva del mundo, representado en la esfera hueca, ese mundo del que nos despojamos de la materia, transformándonos en luz y alcanzando la paz. 
 
En su base y textura, simbolizo el plano terrenal y las figuras nos habla del dolor que sufrimos al perder a la persona amada, sin llegar a entender que solo se ha transformado y no se ha ido de nuestro lado. Su ser sigue con nosotros, pero estamos tan unidos a lo tangible que no somos capaces de asimilar su falta en la tierra, también como consecuencia de la ignorancia y el miedo a lo desconocido. La figura más pequeña escala e intenta abrazar al que se va para que no la deje y siga con ella. 
 
En la pátina plateada representa que somos luz y su estrella permanecen con nosotros.
 
En el libro es donde se plasma nuestra vida, con una puerta abierta a la otra dimensión. No nos quedamos aquí, nos transformamos en seres de luz que se desprende de su cuerpo para pasar a la total plenitud como Dios nos prometió.
 
Espero que con esta explicación puedas ver mi punto de vista sobre la muerte y su representación en la escultura.

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